La B de Baskerville sometida a deformación continua. Los dos lóbulos, el trazo de alto contraste y los remates de base horizontal — propiedades anatómicas de la tipografía de transición del siglo XVIII — permanecen reconocibles a lo largo de todo el proceso. El ejercicio pregunta hasta qué punto una letra puede alejarse de su construcción sin dejar de ser ella misma.
¿Hasta qué punto puede deformarse una letra sin dejar de ser reconocible? La B de Baskerville plantea condiciones concretas para esta pregunta: los dos lóbulos de proporción controlada, el trazo de alto contraste entre finos y gruesos, y los remates de base horizontal — propiedades formales de la tipografía de transición del siglo XVIII. El experimento somete esa construcción a un ciclo continuo, registrando el umbral de identidad en ambas direcciones — hacia la abstracción y de vuelta a la forma.
Animación paramétrica sobre un modelo 3D de la B. Los dos lóbulos se deforman de forma simultánea mediante modificadores independientes en Cinema 4D, manteniendo la topología del modelo original a lo largo de todo el bucle.
Modelado de la letra en Cinema 4D → configuración de modificadores de deformación por lóbulo → animación por keyframes con curva ease in/out → bucle simétrico → exportación como secuencia de 181 frames a 24fps.
1 animación en bucle, 181 frames a 24fps, formato cuadrado, sin audio.

